Para no volvernos locos: Límites Universo-mentales / To not go crazy: Universe-mental limits

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W. E. Pauli señaló en la teoría que dio lugar al principio de incertidumbre la imposibilidad de que dos electrones se encuentren en el mismo estado. Es decir, no pueden estar girando en el mismo sentido, poseer la misma energía y encontrarse en el mismo lugar en un mismo momento. A gran escala diríamos que dos objetos no pueden estar en un mismo lugar al mismo tiempo.

Nuestro concepto de “yo mismo” podría describirse en realidad como el significado de un conjunto de memorias en donde el yo mismo se ha visto involucrado en un espacio y tiempo determinados. Somos para nosotros mismos lo que recordamos que somos y esos recuerdos están guardados en las sinapsis. Imaginemos que esa serie de recuerdos que se vinculan en el concepto de yo mismo están dispuestos en una red, donde existe un conjunto sináptico determinado que da identidad y significado a esa red: el yo. Cada recuerdo formaría parte del todo que nos da la identidad y está dispuesto en sinapsis específicas que se conectan de diferentes formas con la red comunicacional de células que representa la memoria.

Ahora, nuestra manera de actuar y de reaccionar ante los acontecimientos que se dan a lo largo del tiempo, responden en parte a nuestra identidad, seamos concientes de ella o no. Y la identidad de cada persona estaría dada por este conjunto de memorias descritas más factores genéticos, que determinan la manera en que las conexiones sinápticas se producen, la manera en la cual nuestras neuronas se comunican. Estamos determinados genéticamente a realizar conexiones sinápticas de cierto tipo en respuesta a cierto estímulo. Por ejemplo, el estímulo puede ser un concepto que se debe recordar, un perro. Cuando diferentes personas piensan en el significado del concepto perro, cada una lo recuerda de acuerdo a su red sináptica que está determinada por las circunstancias que se dieron en el momento de aprender ese concepto, como el entorno y la genética, etc.

Por tanto, las redes de conexión sináptica para cada persona poseen muchas variables: el entorno en todo su espectro, que implica la intervención de otros seres vivos, la genética, que implica una combinación de 25 mil genes aproximadamente, entre otros. Con esto es suficiente para ver la infinitud de probabilidades que existen para la formación de redes de conexión neuronal diferentes. Esto explicaría el hecho de que en el fenómeno de la comunicación humana, en realidad nunca es posible comunicar en la totalidad lo que se desea comunicar, ya que lo que se pretende dar a entender al oyente se basa en la propia manera de comprender el mundo, que se encuentra en esa red sináptica que es única para cada ser humano. El oyente comprenderá lo comunicado en tanto a su propia forma de comprender el mundo. Lo que nos permite la comunicación son las convenciones que tenemos en las variables que sí podemos controlar, como las contextuales que se basan en compartir espacios para el desarrollo de la vida.

En conclusión, dos personas no pueden tener una  red de conexiones sinápticas idéntica, porque para ello, tendrían que haber generado cada recuerdo de la misma manera, haber estado ocupando un mismo espacio al mismo tiempo, lo cual es imposible. Pensemos ahora en la magnitud del universo. Decimos que es infinito porque la cantidad de probabilidades de aloja son insondables por la inteligencia humana ¿existiría acaso la posibilidad de que las probabilidades sean tantas que  todas las probabilidades posibles en todos los sistemas están ocurriendo? Y si es así, ¿Existiría la posibilidad de que todas las decisiones que pudimos haber tomado hayan sido tomadas en un espacio tiempo ligeramente diferente al nuestro?

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W. E. Pauli said in the theory that gave place to the uncertainty principle the impossibility  that two electrons be in the same state. In other words, they can’t be spinning in the same sense, have the same amount of energy and be in the same place at the same time. In a bigger scale, we would say that two different objects can’t be in the same pace at the same time.

Our “myself” concept could be described as the meaning of a set of memories in wich the myself has been involved in a determined time-space. What we are for ourselves is what we remember we are and those memories are in the synapses. Imagine that the set of memories that are connected to the self concept belong to this network where the identity and meaning is given by a synaptic set: the me. Every memory would be a part of this everything that gives us identity and is settled in specific synapses that are connected in different ways with the communication network of cells that represent the memory.

Now, our way to act and react in front of the events that occur in time, is in part because of our identity, whether we are aware of it or not. The identity of every person would be given for this set of memories described plus genetic factors that determine the way in wich this synaptic connections are made, the way in wich our neurons communicate. We are genetically determined to make certain kind of synaptic connections in respond to a stimulus. For example, the stimulus could be a concept that we need to remember, a dog. When different people think about the meaning of the dog concept, each one remembers it according to their synaptic network that is determined by the circumstances that were given  in the moment of learning the concept, like environment and genetics.

Therefore, synaptic connection networks for each person depend on many variables: the environment in its whole meaning, implicating  the intervention of another living been, genetics, implicating a combination of 25 thousand genes approximately, etc. Just knowing this is enough to notice the infinity of probabilities that exist for the construction of many different neural connection networks. This would explain the fact that in human communication is never really possible to totally communicate what is wanted to be communicated because what is pretended to communicate to the other person comes from the personal way to understand the world that is in that synaptic network that is unique for every human been. The other person would understand whats been communicated using a personal way to understand the world too. What allows us to communicate are the conventions that we have in the variables we can control, like the context that are based in sharing spaces for life developement.

In conclusion, two people can’t have an identical synaptic connection network because, for that to happen, they must have been generated every memory in the same way, have been occupying  the same space at the same time, wich is impossible. Let’s think now in the magnitude of the universe. We say the universe is infinite because the amount of probabilities that keeps are inscrutable for human intelligence ¿Could exist the possibility that the probabilities are so many  that every probability in every system is actually happening? And if it is like that, ¿Could exist the possibility that every choice we could make has been made in a slightly different space-time?